La Charla sobre el Sun Gazing que dio en abril de 2009 Hira Ratan Manek (una traductora va traduciendo en vivo al castellano, a viva voz). Son 12 vídeos en youtube, de unos 10 minutos cada uno (el último es más corto). Título: Hira Ratan Manek -Sun Gazing- Traducción consecutiva (Metze) Supongo que Metze es la traductora. Sea ese su nombre o no, es interesante darnos cuenta de que la traductora es un bello ser muy especial, tanto o más que el propio Manek que imparte la charla.
No importa si somos conscientes de esto o no, pero todos podemos beneficiarnos de la bella energía amorosa que emana de la traductora dejándonos inspirar y llevar por su bella voz. En realidad se trata de un Soberano (una Soberana) traduciendo a otro Soberano. Tan importante es lo que dice uno como la forma de traducirlo la traductora, pues el mensaje es todo completo y el tono de la traductora es parte de esa Unión. La lista de los 12 vídeos de la charla en youtube sale aquí. Pongo aquí el primero de ellos como muestra.
Debajo del vídeo pondré el link directo a cada uno de los 12 trozos de la charla, aunque podéis extraerlos vosotros mismos del link anterior. Aquí va el trozo 1: Bien, y aquí los 12 trozos de la charla, numerados (cada número es un link): 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11 y 12. Aparte de esta charla grabada en vídeo, la revista Athanor ha publicado una entrevista a Hira Ratan Manek, El mensajero del Sol, en su número 70. Podéis leerla aquí en PDF:http://www.athanor.es/suscripciones/reportajes/El%20Mensajero%20del%20Sol-70.pdf - Sobre el miedo a quedarse ciego: ¿cuántos segundos o minutos puedo mirar el Sol sin dañar mi retina, sin quedarme ciego? Nuestra propia intuición y sentido común nos ayudará a determinarlo, pero se recomienda empezar por mirar solamente durante 10 segundos en la primera hora del amanecer o la última hora del atardecer. En principio el Sol podemos mirarlo casi indefinidamente en esos momentos en que su luz es muy suave, como cuando está atardeciendo, pero el consejo de la charla que puse arriba (casi imprescindible escucharla) es mirarlo 10 segundos la primera vez, 20 segundos la siguiente, etc.
En la charla arriba citada, Manek considera completamente segura la primera hora del amanecer y la última hora del atardecer (es más seguro hacerlo en los 20 minutos del amanecer o los últimos 20 minutos del ocaso). Nuestra intuición nos proporciona indicaciones de cuando nos conviene una pausa, en caso de ser necesaria. Es como ver la tele: uno la mira tanto como siente el impulso de mirarla. Pero además el Sol nos nutre al mirarlo, ¡es algo bello y energético para contemplar! En cualquier caso, para conocer pautas o la forma como otras personas lo han hecho, empezando por solamente 10 segundos, nada mejor que escuchar la charla y leer los links complementarios. El que busca, encuentra, y es bueno conocer consejos concretos (por ejemplo en caso de miopía, problemas oculares y ciertas enfermedades, se aconseja otra práctica previa preparatoria). - Sobre el miedo a quedarse ciego:
El Sol del atardecer (o amanecer), ¿es completamente beneficioso por mucho tiempo que uno lo mire sin descansar la vista en otra parte? ¿O es mejor mirarlo en dosis, por ejemplo en tandas de 10 segundos seguida de una pausa de un minuto? Es una variante de la pregunta anterior, y como antes, es nuestra propia intuición y sentido común quienes nos guiarán. Antes de practicar mirar al Sol, es normal que tengamos dudas.
Es natural que al principio lo hagamos mirando poco, tanteando el terreno, mientras ganamos confianza. A partir de ahí, por intuición sabremos cómo continuar. Si nos hace sentirnos bien, ¡probablemente querremos más! Si uno quiere dosificarse, sobre todo las primeras veces, mirando solamente unos breves segundos, así puede hacerlo. Nuestra intuición nos guiará y quizás nos pida más. - Sobre el miedo a provocar ceguera: ¿Es algo accesible para todos? ¿Puedo comentarlo a mis amigos ajenos a los temas espirituales sin que a ellos les resulte perjudicial para la retina en lugar de beneficioso? Es algo absolutamente accesible para todos. También los animales disfrutan de mirar al Sol y nutrirse de su energía. Una indicación interesante es relajarnos y confiar: sondear esta experiencia con Amor, Alegría y Confianza, y no dejarnos llevar por los miedos.
De hecho la propia energía del Sol irá difuminando muchos miedos interiores que programamos en el pasado en nuestro cuerpo. Hay que ir al Sol con Amor y Confianza. Si sentimos miedo, la idea podría ser mirarlo en dosis breves hasta que ganemos confianza. La clave es lo que nos sugiera nuestra propia intuición. - ¿Mirar con los ojos abiertos o cerrados? (pregunta aparentemente simplona pero interesante, pues incluso con los párpados cerrados entra mucha energía), ¿pero no es perjudicial con los ojos abiertos como platos? ¿Mejor al menos entornarlos? Si tenemos bastante temor y captar la luz del Sol con los párpados cerrados nos inspira confianza, podemos empezar por ahí.
Luego de eso nuestra intuición quizás nos pedirá más. Se puede mirar al Sol con plena confianza con los ojos bien abiertos. En el atardecer, por ejemplo, la luz es muy suave y con los ojos abiertos la energía entra en gran cantidad. Dejemos que nuestra intuición nos guíe en cómo hacerlo. - ¿Mirar al Sol de qué hora? Por ejemplo: ¿Justo cuando ya se está escondiendo y así su luz es más suave? ¿O es sano y no-perjudicial mirarlo también incluso una hora o dos antes del atardecer? ¿En ese caso varía el tiempo durante el cual podemos mirarlo seguido sin pausa? Una vez más es conveniente que aprendamos a escuchar a nuestra propia intuición.
Las primeras veces que practiquemos esto, podríamos sentir la tendencia de hacerlo en la "hora más segura", cuando el Sol está recién saliendo o recién escondiéndose. Podemos empezar por ahí y más adelante ya veremos lo que nos indica nuestra propia intuición. Y no sólo la intuición, sino que el cuerpo también nos habla: si tratamos de mirar al Sol en un momento en que su luz es demasiado intensa, nos deslumbraremos y nuestros ojos tenderán a cerrarse por sí mismos (el cuerpo es sabio e intuitivo en eso). No hay que forzar la vista nunca, sino mirar al Sol cuando está atardeciendo o amaneciendo, en esa hora en que se deja mirar y no nos deslumbra ni cuesta esfuerzo mirarlo. Nuestra intuición nos guiará. Es natural que después de haber estado un rato mirando al Sol, durante unos segundos no vemos bien cuando dejamos de mirarlo. Es lógico porque el Sol es más brillante que el resto de objetos cotidianos y la vista ha de ajustarse, tal como hace constantemente a lo largo del día: por ejemplo cuando pasamos repentinamente de la penumbra a una intensa luz, o de una intensa luz a la penumbra, la vista necesita ajustarse a la nueva situación durante un ratito.
Después de mirar al Sol, suele ser como pasar a la penumbra, porque el resto del mundo es "penumbra" comparado con el Sol. Tampoco me extrañaría que a veces pueda sentirse un ligero dolor de cabeza al estar mirando al Sol. No sería malo sino tan sólo una muestra de la gran cantidad de energía recibida, la cual el cuerpo absorberá a su propio ritmo y ganando en energía, salud, alegría y vitalidad. Nada malo ha de suceder mientras que, como dije más arriba, no forcemos la vista.
Si nos deslumbra dejaremos de mirar, mientras que si nos da placer y nos relaja, entonces eso es síntoma de que es un buen momento para hacerlo. Si encuentro nuevos links sobre el tema que aporten algo relevante a añadir a los links ya puestos, lo añadiré en futuras ediciones de este post. Por lo pronto incluyo un foro de Sungazers (contempladores del Sol) que he encontrado, útil por ejemplo para enterarnos de las fechas de las charlas que Manek vaya dando por España: Foro Sungazers